En el cuarto trimestre de 2025, la economía del Caribe moderó su crecimiento anual en un contexto de inflación al alza. El comercio creció, impulsado por la venta de artículos culturales y automotores nuevos, en un entorno de mejora en la confianza del consumidor, menor desempleo, aumento de remesas y mayor actividad de espectáculos públicos. La producción carbonífera aumentó ante las expectativas favorables sobre la demanda interna. En contraste, la industria se contrajo por restricciones de insumos y debilidad del mercado externo. Algunos indicadores del turismo como los ingresos por alojamiento y la ocupación se redujeron, pese al mayor flujo de visitantes. La inflación continuó al alza, mientras que la ocupación aumentó y la formalidad permaneció estable.
La actividad comercial mantuvo un desempeño favorable, impulsada por el gasto de los hogares en vehículos y motocicletas nuevas, así como de artículos culturales y de entretenimiento, en un entorno de mejor confianza del consumidor, menor desempleo, incremento en remesas y mayor realización de eventos y conciertos.
La producción de carbón mostró un incremento, asociada a expectativas más favorables sobre la demanda interna, en un entorno de precios internacionales bajos y mayores cargas tributarias. Por su parte, la producción de gas se contrajo nuevamente debido al declive natural y progresivo de los yacimientos.
La inflación anual se incrementó por alzas en educación, salud y restaurantes y hoteles, asociadas a ajustes en tarifas de servicios. Asimismo, alimentos y bebidas no alcohólicas registraron la mayor contribución a la variación positiva de los precios, con aumentos en carnes, lácteos, legumbres y bebidas procesadas.