En Santa Marta cerca de 26.000 personas devengan un salario mínimo.
· El aumento de los costos laborales impacta la sostenibilidad de las empresas.
· El incremento salarial ejerce presiones sobre la inflación y el empleo.
· La economía local enfrenta retos clave en un año electoral.
Partiendo de los datos oficiales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y del contexto nacional, marcado por el reciente incremento del salario mínimo para 2026, Santa Marta presenta una alta concentración de microempresas y comercio minorista, sectores que constituyen la base del tejido empresarial local y que enfrentan una mayor exposición a los cambios en los costos laborales.
En este escenario, los empresarios se ven ante el desafío que representa un salario mínimo fijado por encima de los indicadores de productividad e inflación, decisión que ha elevado de manera significativa los costos laborales y ha encendido alertas en el sector empresarial. En el caso de Santa Marta, cerca de 26.000 trabajadores formales devengan un salario mínimo, lo que dimensiona el alcance del impacto de esta medida sobre el empleo local y la sostenibilidad de las empresas, especialmente de las micro y pequeñas unidades productivas.
Como consecuencia, persisten riesgos de incrementos en los precios de la canasta familiar, particularmente en bienes y servicios de primera necesidad. Esta situación podría afectar el poder adquisitivo de los hogares y, en consecuencia, limitar el consumo. Dicho escenario tendría efectos directos sobre la dinámica del comercio, al reducir la capacidad de compra de las familias y generar ajustes en la demanda, en un contexto donde los costos de operación continúan al alza y el entorno económico exige mayor cautela por parte de los empresarios.
En este sentido, los empresarios del comercio enfrentan el reto de absorber los sobrecostos derivados del incremento salarial, en un año electoral que añade mayores niveles de incertidumbre al entorno económico y a la toma de decisiones empresariales. A ello se suma el riesgo de una posible desaceleración de la actividad económica, en la medida en que la incertidumbre podría llevar a aplazar o replantear proyectos de inversión y expansión en la ciudad, con impactos sobre las perspectivas de crecimiento y generación de empleo.
Frente a este panorama, Fenalco Santa Marta reitera su compromiso de acompañar a los empresarios de la región en la búsqueda de soluciones y estrategias que permitan enfrentar los retos económicos actuales y futuros y resalta la importancia de construir un entorno competitivo, sostenible e inclusivo que fortalezca al sector comercio y contribuya al desarrollo económico de la ciudad.