El fenómeno de los therians, personas que se identifican profunda y de forma involuntaria con un animal específico, ha desbordado los límites de internet para instalarse en el espacio público de ciudades como Buenos Aires y Montevideo, generando un intenso debate sobre identidad.

Esta tendencia, que se ha popularizado mediante videos que acumulan millones de reproducciones en TikTok e Instagram, impulsa visibilidad y discusiones que trascienden la subcultura para interpelar a la sociedad acerca de los límites de la diversidad.

En el último año, videos virales muestran a jóvenes desplazándose sobre cuatro extremidades, luciendo máscaras y colas de animales, replicando conductas que la comunidad therian denomina “quadrobics”.

Estos contenidos, además de memes y tutoriales, dispararon la polémica luego de episodios como el caso de un therian que mordió a una niña en Buenos Aires o encuentros masivos en plazas de México y Uruguay.

La exposición masiva divide opiniones: mientras algunos usuarios defienden el derecho a la autoexpresión, otros interrogan los límites de la convivencia en espacios compartidos.