La actual escalada militar en Medio Oriente se originó tras los bombardeos de la madrugada del sábado 28 de febrero contra Irán, una acción que Israel calificó como un “ataque preventivo” y que posteriormente fue confirmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como parte de una operación conjunta de gran envergadura.

Ese mismo día, medios estatales iraníes confirmaron posteriormente la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, quien estaba en el poder desde 1989. También fallecieron su hija, su nieto y su yerno. 

Tras el anuncio, la Guardia Revolucionaria iraní declaró que lanzará una operación militar de gran escala contra Israel y objetivos estadounidenses en la región.

Luego de esta escalada de ataques, el grupo libanés Hezbolá informó que lanzó cohetes y drones contra el norte de Israel en represalia. Israel respondió con una intensa oleada de bombardeos contra los suburbios del sur de Beirut, conocidos como Dahye.