La víctima fue Luis Camilo Martínez Escalante, de 30 años, quien residía en esa población y se desempeñaba como trabajador en una finca cafetera del sector.
El cadáver registraba cuatro impactos de bala, dos de ellos en el pecho y la cabeza y brazo.
El hallazgo se produjo en una trocha del área rural, donde un campesino que transitaba por el lugar encontró el cadáver tendido en el suelo y dio aviso a otros habitantes del sector. Debido a las dificultades de acceso y las condiciones del terreno montañoso, las autoridades tardaron en llegar al sitio.
Ante la demora, familiares de la víctima trasladaron el cadáver hasta el corregimiento de Sevilla, perteneciente al municipio de Zona Bananera, donde fue ingresado a la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.