Un sorpresivo operativo de la Fiscalía General de la Nación golpeó este lunes a la cadena de tiendas Lili Pink, luego que las autoridades aplicaran medidas de extinción de dominio a más de 300 establecimientos en el país, incluidos varios locales ubicados en Santa Marta.

La investigación estaría relacionada con un presunto caso de lavado de activos y contrabando de textiles provenientes de Asia. Según la Fiscalía, la empresa habría sido utilizada para legalizar dineros ilícitos mediante importaciones irregulares y posibles inconsistencias en los precios declarados de la mercancía.

Durante los operativos fueron incautados documentos contables y equipos electrónicos que ahora serán analizados por las autoridades judiciales.

La medida ha generado incertidumbre entre trabajadores, proveedores y comerciantes, mientras los locales intervenidos quedaron bajo administración de la Sociedad de Activos Especiales, SAE, mientras avanza el proceso investigativo.

Entretanto, la empresa aseguró que colaborará con las autoridades para esclarecer los hechos.