El oficial respondía al nombre de Johan Sebastián Arenas Gómez, quien hacía parte de la Seccional de Investigación Judicial (SIJÍN) de la Policía Metropolitana de Santa Marta.

Tras el hallazgo, al lugar llegaron unidades de la Policía, funcionarios de la SIJÍN y de la Seccional de Inteligencia Policial (SIPOL), quienes realizaron la inspección técnica al cadáver e iniciaron la recolección de evidencias para establecer las circunstancias en las que ocurrió el fallecimiento del uniformado.

Aunque se presume habría sido un suicidio, medicina legal establecerá las causas del deceso.