Su nombre de pila correspondía al de Ana Yolima Sossa Rodríguez, conocida cariñosamente como “La Mona”, quien se ganaba la vida vendiendo tinto en el mercado público de la ciudad.
Referente a este suceso se dijo que la ‘Mona’, quien tenía 36 años se movilizaba en su motocicleta por la calle 8B con carrera 21, cuando fue interceptada por hombres armados que se desplazaban en otro vehículo similar y luego de alcanzarla, sin mediar palabra, le dispararon varias veces provocando que perdiera el control del vehículo y cayera a la vía.
El ataque generó confusión entre quienes se encontraban en el sector, ya que inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito. Sin embargo, al percatarse de la gravedad de las heridas, se confirmó que había sido víctima de un atentado criminal.
La mujer murió en el sitio, sin que nadie pudiera auxiliarla precisamente por la misma situación, que se pensó era una accidente, ya que su moto estaba a pocos metros de ella.
La ‘Mona’ trataba de reponerse del ataque a tiros del cual fue víctima su compañero sentimental hace cuatro meses en la vivienda donde residían en la urbanización 17 de diciembre, cuando pistoleros llegaron y asesinaron en la sala a su esposo Lucio Toledo Zúñiga.
Al sitio del atentado donde yacía sin vida la ‘Mona’, llegaron sus tres hijos, quienes aún no podían creer que la violencia les volvió a arrebatar, ahora a su progenitora.
Las autoridades manejan como una de las hipótesis una posible retaliación ligadas a situaciones relacionadas con deudas, aunque no se descartan otras.