Esa tragedia se registró en la parte alta de la vereda Uranio, comprensión del municipio de Ciénaga, más exactamente en el resguardo indígena de Setaminaka.
En este absurdo suceso, perdió la vida un niño de 8 años y un adulto, luego que quedaran atrapados entre las llamas.
La vivienda, construida con materiales tradicionales, fue consumida rápidamente por el fuego. La difícil topografía y la falta de acceso impidieron que los vecinos pudieran intervenir a tiempo.
Autoridades indígenas y locales llegaron al sitio para acompañar a la familia y realizar los actos correspondientes según sus costumbres.