Por: @YamiPeriodista
La Diócesis de Santa Marta dio a conocer oficialmente los nuevos destinos pastorales de varios sacerdotes, así como las asignaciones de seminaristas en experiencia y síntesis pastoral, decisiones que hacen parte del proceso de discernimiento eclesial con el que la Iglesia particular inicia el año 2026.
En un mensaje dirigido al presbiterio diocesano, el Obispo de Santa Marta, monseñor José Mario Bacci Trespalacios, iluminó estos nombramientos a la luz del pasaje bíblico de los Hechos de los Apóstoles: «Pasa a Macedonia y ayúdanos» (Hch 16,9), recordando que la misión pastoral no responde a criterios humanos ni estratégicos, sino a la acción del Espíritu Santo que guía permanentemente a la Iglesia en su tarea evangelizadora.
El prelado explicó que cada cambio pastoral debe asumirse no solo como un traslado geográfico, sino como una llamada concreta a servir a nuevas comunidades que esperan cercanía, escucha y acompañamiento. En ese sentido, invitó a los sacerdotes a vivir estos nombramientos con espíritu de fe, obediencia misionera y plena confianza en la acción de Dios.
Preparación y fechas clave
Monseñor Bacci indicó que los sacerdotes que cambian de destino contarán con el mes de enero para preparar su salida de las actuales parroquias y organizar su llegada a las nuevas comunidades. Los traslados efectivos se realizarán durante la primera y segunda semana de febrero, previo acuerdo con el Obispo.
La posesión canónica de los nuevos cargos tendrá lugar el sábado 7 de febrero de 2026, en el marco del encuentro diocesano de los EPAM, que se desarrollará en el Teatro Cajamag.
Los nombramientos fueron organizados por arciprestazgos y abarcan parroquias urbanas y rurales del Distrito de Santa Marta y del departamento del Magdalena, reafirmando el compromiso de la Iglesia con el acompañamiento espiritual de las comunidades en todo el territorio diocesano.
Finalmente, la Diócesis de Santa Marta encomendó estos nuevos destinos pastorales a la intercesión del Espíritu Santo, e hizo un llamado a las comunidades parroquiales para que acojan con fe, esperanza y espíritu fraterno a sus nuevos pastores, quienes inician esta etapa como una renovada misión al servicio del Pueblo de Dios.