El sonado y anhelado anuncio que a principios de mayo trascendió a la prensa local y nacional sobre la entrega que haría el Departamento del estadio Eduardo Santos Montejo al Distrito para su recuperación, ampliación y modernización, parece haber quedado en sólo promesas.

Lo que en su momento se dijo que era sólo cuestión de días, está próximo a los dos meses de un limbo total, sin que a la fecha exista claridad sobre la entrega. Todo lo contrario, ahora existe un completo hermetismo, con el supuesto de trámites legales, lo que deja a un lado la tan comentada voluntad política entre las partes.

Algunos críticos de los anuncios políticos, aseguran que muy seguramente en la medida en que se acerquen las elecciones para autoridades locales, en octubre del año entrante, seguramente el tema volverá a ocupar a los medios de comunicación.

Y seguramente buscarán provecho del deseo de los samarios de contar con un escenario para el fútbol, acorde con las exigencias para la realización de encuentros de carácter internacional y de una ciudad que como Santa Marta, es considerada cuna del balompié en Colombia.