En la capital de Magdalena existen, de acuerdo con el Dane, 26 mil personas que devengan salario mínimo con vinculación de contrato laboral.
Por: JOSÉ G. ESQUEA
Con el inicio del año 2026 los distintos gremios de la economía en esta ciudad hacen sus proyecciones en cuanto a los retos y desafíos que afrontarán en la nueva anualidad. Es así como, desde la Federación Nacional de Comerciantes -Fenalco- capítulo Santa Marta y Ciénaga, se ha demarcado en tres segmentos que hoy llaman la atención de quienes pertenecen a este sector económico que genera empleos.
El primero de ellos, según lo ha manifestado Aura Carolina García, directora Ejecutiva de Fenalco en esta capital; es lo que ha representado el incremento del salario mínimo por encima del 27 por ciento –quedando en dos millones de pesos-, el cual fue decretado el pasado mes de diciembre por el presidente Gustavo Petro, y que pone en riesgo miles de empleos formales en Santa Marta.
Y es que, de acuerdo con las cifras relacionadas oficialmente por el Departamento Nacional de Estadísticas -DANE-, en la capital de Magdalena existen 26 mil personas vinculadas laboralmente bajo las condiciones establecidas en el contrato que le permite devengar el llamado salario mínimo, con beneficio de todas las prestaciones sociales.
Efectivamente iniciando el año hemos hecho un balance de aquellos factores que serían los principales retos que tendrían que enfrentar las empresas del sector comercio y servicios, particularmente en la ciudad de Santa Marta. El primero de ellos es un reto nacional que es el relativo al aumento del salario mínimo.
“El problema es que es un aumento que prácticamente triplica el comportamiento del crecimiento tanto de la productividad como de la inflación. En este sentido, podríamos hablar de un aumento desproporcionado al crecimiento de la economía; que se vuelve un reto para los empresarios porque tendrán un aumento del 23% en sus costos laborales. Y es el primer reto que tienen que enfrentar y es tomar la decisión de continuar con sus plantas de personal tal cual como la tienen actualmente y absorber esos nuevos gastos vía incremento de precios o reducción, digamos, de las ganancias o márgenes”, precisó Aura Carolina García.
La dirigente gremial dejó claro que, en este caso, las reducciones o recortes de personal en las distintas empresas, obedecerían a decisiones no sólo de carácter operativo sino financiero; cifras que se conocerían en los primeros días del mes de febrero.
Entre tanto, Fenalco manifiesta que el segundo reto para el empresarismo este año, es el impacto que deriva del incremento salarial, especialmente por la incidencia directa en los precios de los productos de la canasta familiar y el comportamiento en términos generales debido a la inflación.
“En el caso nuestro, 26.000 personas van a tener momentáneamente un incremento de la capacidad adquisitiva. Decimos momentáneamente porque finalmente pues los precios se incrementarían y con ello se va a perder, digamos, esa capacidad de compra adicional que tienen estas personas que van a recibir un salario adicional. Entonces, esto va a generar presiones sobre la inflación y esperaríamos que no, pero es muy probable que vaya a tener también presiones sobre destrucción de empleo o desempleo que serían pues aquellas personas que por este incremento las empresas pues no podrían soportar ese incremento en su costo laboral”, apuntó la directora Ejecutiva de Fenalco en Santa Marta y Ciénaga.
El tercer reto hace referencia a las dinámicas lentas y de incertidumbre que se generan a partir de encontrarnos en un año estrictamente electoral, toda vez que en este primer semestre se surtirán, al menos, dos elecciones: la primera es la legislativa prevista en el calendario de la Registraduría y el Consejo Nacional Electoral para el 8 de marzo; y la primera vuelta presidencial que será el 31 de mayo. (En caso de una segunda vuelta presidencial será el domingo 21 de junio).
“Los años electorales generan una desaceleración económica, generan altísimo nivel de incertidumbre y yo creo que en este caso las elecciones tienen un nivel de incertidumbre aún mayor que hace que se posterguen inversiones, se aplacen decisiones de ampliación, de apertura de nuevos puntos de venta, de generación de relocalización de empresas, lo que finalmente también genera empleo y dinamismo económico”, manifestó García Amaranto.
Queda claro en este último punto, que la espera a que pase todo un semestre para conocer resultados electorales, especialmente a la Presidencia de la República, pone sobre la mesa dicha desaceleración económica de la que hace amplia referencia la directora Ejecutiva de Fenalco, Aura Carolina García.
“Fenalco ha adelantado unas acciones legales tendientes a aminorar los impactos económicos que van a tener estas medidas a nivel nacional, pero también es ayudarlos a flexibilizar sus estructuras, a que sea mucho más fácil adaptarse a esas medidas locales y nacionales que afectan la estructura interna de la empresa. Básicamente ese es como el análisis que hemos hecho”, puntualizó.