Por : Odín Vitola
La gobernadora del Magdalena habría tomado la firma decisión de distanciarse del “Caicedismo”, en una demostración de autoridad y autonomía en el ejercicio de sus funciones como mandataria de los magdalenenses.
Lo anterior se desprende de su decisión de retirar de su gabinete, a quienes no se consideran sólo cuotas, sino alfiles de la organización política “Naranja”, lo que comienza a generar todo un torbellino de reacciones en los distintos sectores sociales y políticos del departamento.
A esta casa radial trascendió la salida de la administración departamental del señor Fabián Bolaños, incurso además en recientes escándalos sexuales; Diana Celedón Sánchez, ex secretaria de salud y ex directora de hospitales en el Magdalena; Adriana Trujillo, quien desde Fuerza Ciudadana ha tenido varias tareas, entre ellas la de presentar demandas ante la justicia administrativa en contra de miembros de la oposición política al “Caicedismo”, y Claudia Oñate, entre otras. Igualmente se advierten más desvinculaciones.
De igual forma trascendió que ha sido fuerte la controversia entre el “Caicedismo” y la Gobernadora, que se originaría, según versiones no oficiales, en lo que sería el manejo de los recursos del denominado superávit, recientemente aprobado por la Asamblea del Departamento, para darle solución a problemas sociales de la región, y no para acciones distintas, ajenas al querer de la gobernadora María Margarita Guerra Zúñiga.