En días pasados el alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuello, dio cuenta de la adjudicación del contrato para la construcción de la planta El Curval, que impactará positivamente en un 40% de la ciudad, en cuanto a la solución del desabastecimiento que de agua potable tiene la ciudad desde hace décadas.

Ese proyecto de infraestructura, que demanda una inversión de 817 mil millones de pesos, es considerado como uno de los más grandes, e importantes durante los últimos años, no sólo para el Distrito, sino también para la región Caribe.

Del contrato adjudicado se ha conocido que será ejecutado por el consorcio Chino que lidera Yanmin Li, en asocio con la firma CM Ingenieros del empresario Carlos Cotes. Con esa planta, se espera mejorar significativamente el acceso de agua potable que demandan los samarios y que beneficiará directamente a unos 300 mil habitantes de la ciudad en barrios populares tales como Once de Noviembre, Villa Dania, urbanización Garagoa, Timayuí y muchos otros del corregimiento de Bonda. El beneficio en general será para toda la ciudad, en atención a lo contemplado en su programa de gobierno propuesto a los samarios y plasmado posteriormente en su Plan de Gobierno.