a entrega representa un paso importante para las comunidades indígenas de la zona, que desde hace décadas han reclamado la protección de sus territorios ancestrales y la preservación de su cultura, tradiciones y conexión espiritual con la Sierra Nevada.


Líderes indígenas destacaron que estos espacios no solo tienen un valor ambiental y cultural, sino que también simbolizan la posibilidad de reconstruir el tejido social en una región golpeada históricamente por el conflicto armado.


El predio recuperado permitirá fortalecer procesos comunitarios, el cuidado de fuentes hídricas y la conservación ambiental en una de las zonas más importantes del país por su riqueza natural y espiritual.


Habitantes del sector señalaron que este tipo de acciones ayudan a transformar territorios que antes estuvieron relacionados con el miedo y la violencia, en espacios de esperanza, protección de la vida y permanencia de los pueblos originarios.