Por : Odín Vitola
Tener que comprar carros tanques de agua varias veces al mes, tiene a muchos hoteleros en la ensenada de Taganga al borde de la quiebra y, en consecuencia, próximos a cerrar sus establecimientos hoteleros.
La angustiante situación se agudiza en la medida en que la empresa Essmar, encargada de los servicios públicos en la ciudad, incumple con lo ordenado por el Tribunal Contencioso Administrativo del Magdalena, de facilitar el preciado líquido, hasta tanto sea superado el desabastecimiento de agua potable, con un sistema de acueducto que garantice un servicio continuo y de calidad.
El cierre de algunos de esos hoteles podría darse, inclusive, antes o durante la cercana temporada turística que se avecina, con ocasión de las vacaciones de mitad de año.
Finalmente dicen esperar una respuesta de la Superintendencia de Servicios Públicos, que está al frente del manejo de la Essmar a través de un prolongado proceso de intervención que no ha arrojado resultado positivo.