Por : Odín Vitola

Menos de 48 horas pasaron para que quedaran evidenciadas o desnudadas las debilidades de los promocionados planes de seguridad que las autoridades administrativas y de Policía activaron en días pasados con organismos de socorro, para garantizar la tranquilidad y el orden durante la mini temporada turística con ocasión de la Semana Santa.

Un poco antes de las 10:00 de la mañana de ayer martes, el señor Rodolfo Carbonó, de 82 años de edad, ingresó a la sucursal del Banco Popular en el Edificio de los Bancos, cuando presentó problemas cerebrovasculares que lo dejaron inconsciente. La entidad bancaria sólo cerró sus puertas, en atención a planes de seguridad, mientras que agentes de la Policía llevaron hasta el exterior de la edificación, al agonizante adulto mayor.

En ese preciso instante comenzó el drama, ante la larga espera de una ambulancia, que nunca llegó, para hacer el traslado del paciente a un centro asistencial cercano.

El personal paramédico que a bordo de bicicletas supuestamente está disponible durante estos días en el Centro Histórico para atender en el menor tiempo posible a cualquier enfermo hasta tanto llegue la ambulancia, también brilló por su ausencia.

Por fortuna, el oportuno y valioso apoyo del ex diputado Guillermo López permitió llevar a Rodolfo Carbonó hasta el centro asistencial en donde hoy, bajo especiales atenciones médicas en el área de reanimación, lucha por salvar su vida.