Muchos son los adjetivos con los cuales han calificado durante los últimos días, lo sucedido con las basuras arrojadas al lecho del río Manzanares, que dejan mal visto a los samarios en cuanto a responsabilidad ambiental y cultura ciudadana.

Y no es para menos. Lo ocurrido no tiene presentación alguna, precisamente cuando el mundo entero centra su atención en el cuidado y protección de los recursos naturales, para garantizar la sostenibilidad ambiental que mejore la calidad de vida en la tierra.

Algunos medios digitales, por ejemplo, hasta le han cambiado el nombre al Manzanares, para denominarlo “Río Basuras”, que nace en la Sierra Nevada, cruza al Distrito de Santa Marta desde el nororiente hasta el suroccidente, para desembocar en el sector de Los Cocos, zona sur de la Bahía de Santa Marta.

La irresponsabilidad lleva a muchos, con el argumento de un mal servicio de recolección de basuras, a arrojar sus desechos al río Manzanares y a las calles de la ciudad, para que las aguas lluvias se las lleven en su recorrido hacia el mar.

La crítica que con razón ha recibido Santa Marta, debe ser el punto de partida para generar una conciencia ciudadana que nos lleve a los samarios, a cuidar de los ríos Manzanares y Gaira, y por qué no, convertirlos en atractivos turísticos de los que puedan activarse importantes actividades económicas.