Por : Odín Vitola


No sólo el desabastecimiento de agua potable tiene a muchos hoteleros de la ciudad al borde de la quiebra, y por ende de cerrar sus establecimientos hoteleros, sino también la inestabilidad del servicio de energía eléctrica.

Por la falta del preciado líquido, y ante la necesidad de atender a los huéspedes, se ven obligados a comprar carros tanques de agua, ya que la Essmar no se los suministra, como sucede en Taganga a pesar de ser esa una orden de la justicia contenciosa administrativa.

Ahora con los cada vez más frecuentes y prolongados cortes en el servicio de energía eléctrica, han tenido que comprar plantas eléctricas, lo que demanda igualmente la compra de combustible, ya que de lo contrario, ni turistas ni los empleados del hotel, aguantarían las altas temperaturas que por estos días golpean al país.

“Lo triste es que no hay quien responda, ni quien entregue siquiera una frase de alivio, ante esta dramática situación”, dijo a esta casa radial, una empresaria del sector hotelero en la ciudad.