Por : Odín Vitola
De las 26 masacres ocurridas en el territorio colombiano a lo largo de estos 71 días de 2.026, sólo una ha tenido lugar en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, más exactamente en área rural de Aracataca.
Esa masacre es, entre otras cosas, de las más recientes, y tuvo lugar el pasado martes 10 de marzo del año en curso, con ocasión de los enfrentamientos bélicos entre las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada y el denominado Clan del Golfo, que a sangre y fuero se disputan el territorio.
Como consecuencia de esos combates tres indígenas Arhuacos, ajenos a la confrontación bélica, resultaron muertos. Otras nueve personas, en su mayoría campesinos, resultaron heridas, por lo que fueron trasladadas hasta centros asistenciales en el Distrito de Santa Marta.
Sin embargo, no sólo las muertes violentas las que tienen en jaque al campesinado y a los aborígenes, sino también las extorsiones, el hurto de ganado y otras conductas delictivas, de acuerdo con informes entregados por el Observatorio de Derechos Humanos de Indepaz.
Como consecuencia de lo anterior, nuevamente hay desplazamientos masivos, confinamientos, asesinatos selectivos y muchas otras acciones que alteran el orden público en la Sierra Nevada.