El avión de la compañía Satena que desapareció este miércoles en el departamento de Norte de Santander, con 15 personas a bordo, fue hallado accidentado y sin sobrevivientes, confirmó la aerolínea.
El avión, un bimotor Beechcraft 1900, despegó del aeropuerto Camilo Daza, de Cúcuta, capital de Norte de Santander, para un vuelo de unos 25 minutos con destino a Ocaña, la segunda ciudad del departamento, pero su contacto se perdió y no llegó al aeropuerto Aguas Claras, donde debía aterrizar.
A bordo iban 13 pasajeros, entre ellos el congresista Diógenes Quintero Amaya, y dos tripulantes, agregó la aerolínea en un comunicado.
El traslado de los cuerpos
Los restos del avión fueron hallados por campesinos de la aldea Curacica, una zona montañosa que hace parte del municipio de La Playa de Belén (Norte de Santander), situado a solo media hora de Ocaña.
Debido a la álgida zona, el ingreso para la extracción de los cuerpos ha generado un operativo especial, esto por las condiciones de seguridad del territorio, donde se registra una fuerte presencia del Eln.
El plan contempla una fase previa de aseguramiento del área antes de cualquier intervención, que incluye la revisión de puntos críticos, la identificación de posibles riesgos, la disposición de tropas en zonas cercanas y el apoyo de medios aéreos y sistemas de seguridad.
Una vez se logre el traslado completo de los cuerpos al casco urbano de Playa de Belén, serán trasladados a la ciudad de Cúcuta, donde sí hay una sede de Medicina Legal, para poder adelantar los procesos que requieren.