Durante 2025, la elección de carrera estuvo cada vez más atravesada por una pregunta clave: ¿qué tan bien prepara el programa para un entorno laboral digital, cambiante y global? En ese contexto, la educación virtual ganó terreno por su capacidad de adaptarse a los ritmos de los estudiantes y por integrar herramientas reales del ejercicio profesional.
1. Administración de Negocios Internacionales: estudiar comercio global desde el primer semestre
2. Derecho: cuando la tecnología redefine la formación jurídica
El pregrado en Derecho se posicionó por integrar legal tech, inteligencia artificial y metodologías ágiles en su formación. Durante 2025, el uso de herramientas como Copilot, laboratorios virtuales y simuladores de litigio digital permitió a los estudiantes desarrollar competencias en investigación jurídica, automatización de documentos y resolución de conflictos en entornos virtuales.
3. Ingeniería de Sistemas: alta empleabilidad y enfoque full stack
Flexibilidad que se traduce en decisión
La experiencia de 2025 confirmó que la educación virtual ya no se elige solo por conveniencia, sino por calidad, acceso a tecnología y conexión con el mundo real. Los estudiantes priorizan programas que les permitieran estudiar sin desplazamientos, gestionar su tiempo y, al mismo tiempo, formarse con herramientas, plataformas y metodologías alineadas con los desafíos actuales del mercado laboral.