Por: @YamiPeriodista

Colombia amanece en medio de uno de los escándalos más delicados de los últimos años: las investigaciones reveladas por medios nacionales señalan que un general del Ejército, un alto funcionario de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) y las disidencias de alias Calarcá estarían conectados por una red de intercambio de información, favores y planes que comprometen la seguridad del país.

Todo salió a la luz luego del análisis de decenas de correos, chats y documentos encontrados en los dispositivos incautados a alias Calarcá, uno de los jefes de las disidencias, capturado en un operativo militar. En ese material aparecen mencionados el general Juan Miguel Huertas y Wilmar Mejía, directivo de la DNI.

Las pruebas indicarían que desde sectores del Ejército e inteligencia habrían salido datos sensibles, como movimientos de tropas y planes operativos, información que pudo haber servido para que las disidencias evadieran acciones militares. Incluso, los documentos hablan de supuestas garantías de seguridad, permisos especiales y la idea de crear una empresa de seguridad privada que funcionaría como fachada legal para mover hombres, armas y vehículos sin llamar la atención de las autoridades.

El escándalo no solo es militar. También hay un trasfondo político: algunos correos mencionarían presuntos apoyos de estas estructuras ilegales en momentos clave del pasado reciente, lo que aumenta la tensión y exige respuestas rápidas del Gobierno.

Frente a esto, el Ministerio de Defensa calificó el hecho como una “línea roja” y anunció una investigación rigurosa. La Procuraduría abrió indagación disciplinaria contra los dos funcionarios, mientras la DNI aseguró que revisará a fondo si hubo filtraciones o algún tipo de colaboración irregular.

Por ahora, buena parte de la información está en verificación, pero lo cierto es que este caso destapa una preocupación mayor: la posibilidad de que grupos armados hayan logrado entrar a círculos de decisión dentro del Estado, comprometiendo la confianza ciudadana, la seguridad y la institucionalidad.

Este escándalo apenas comienza y promete mover las bases del poder político y militar en el país. Aquí, en Radio Magdalena como siempre, estaremos atentos para contarles cada avance con responsabilidad y claridad.