La acidez propia del embarazo puede debilitar el esmalte dental y ciertas rutinas de higiene, aunque bien intencionadas, pueden aumentar el daño. Durante la gestación, los cambios hormonales no solo afectan el cuerpo: también aumentan el riesgo de enfermedades en dientes y encías.
Existe un error que muchas mujeres cometen después de vomitar.
Durante el embarazo, el cuerpo experimenta múltiples cambios hormonales y fisiológicos que también impactan la salud bucal. Uno de los más frecuentes ocurre en mujeres que presentan náuseas y vómitos, especialmente durante el primer trimestre, ya que la exposición constante de los dientes a los ácidos del estómago puede provocar erosión del esmalte, aumentando el riesgo de sensibilidad dental, caries y desgaste irreversible.
Sin embargo, uno de los errores más comunes es cepillarse los dientes inmediatamente después de vomitar. Aunque parezca una medida lógica para eliminar el mal sabor, esta práctica puede ser contraproducente. "La superficie del esmalte queda temporalmente debilitada por el contacto con los ácidos gástricos. Si se cepilla en ese momento, el desgaste puede acelerarse porque el esmalte aún no ha recuperado su resistencia", explica la odontóloga y rehabilitadora oral Angélica Melo Suescún. La especialista recomienda esperar entre 30 y 60 minutos antes de cepillarse los dientes. Mientras tanto, lo ideal es enjuagar la boca con agua, o con una solución preparada con un vaso de agua y una cucharadita de bicarbonato de sodio, lo que ayuda a neutralizar la acidez y proteger el esmalte dental.
Además de la erosión dental, durante el embarazo también es frecuente la aparición de inflamación y sangrado de las encías debido a los cambios hormonales. Esta condición, conocida como gingivitis gestacional, puede empeorar si no existe una adecuada higiene oral. "La salud oral hace parte del bienestar integral de la madre. Mantener una boca sana durante el embarazo no solo previene molestias, sino que también reduce el riesgo de infecciones que podrían complicar la gestación", señala la especialista Angélica Melo Suescún.
Otro mito frecuente es creer que los tratamientos odontológicos deben evitarse completamente durante el embarazo. En realidad, los controles odontológicos son recomendables y seguros cuando son realizados por profesionales capacitados y bajo las indicaciones apropiadas para cada etapa de la gestación.
Recomendaciones para cuidar la salud oral durante el embarazo
No cepillarse inmediatamente después de vomitar; esperar entre 30 y 60 minutos.
Enjuagar la boca con agua o con una solución de agua y bicarbonato para neutralizar los ácidos.
Cepillarse con crema dental con flúor utilizando un cepillo de cerdas suaves.
Utilizar seda dental diariamente para prevenir inflamación de las encías.
Limitar el consumo frecuente de alimentos y bebidas ácidas o azucaradas.
Asistir a controles odontológicos durante el embarazo para prevenir y tratar cualquier alteración de forma oportuna.
También resalta la especialista que los controles durante el embarazo al servicio de odontología deben ser uno al trimestre en cada trimestre del embarazo porque las encías sangran más de lo normal, de tal manera que se tienen que evitar inflamaciones haciendo limpiezas mínimo una vez al trimestre.
La gestación es una etapa en la que la prevención cobra aún más importancia. Adoptar hábitos adecuados de higiene oral y consultar periódicamente al odontólogo permite proteger tanto la salud de la madre como la de su sonrisa, evitando daños que pueden permanecer incluso después del embarazo.
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