Dos de esas empresas operan y prestan servicios a diferentes entidades e instituciones en esta capital, las cuales son: Águila de Oro de Colombia LTDA y Atenas Seguridad Privada LTDA.
La medida fue adoptada por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, tras una serie de denuncias que advertían sobre el presunto uso de estas empresas como fachada para actividades ilegales.
El mandatario solicitó además a la Fiscalía adelantar investigaciones para establecer posibles vínculos con grupos armados que delinquen en distintas regiones del país.
A través de su pronunciamiento, el jefe de Estado aseguró que “no puede haber un Estado que arme a los criminales” y recordó que fenómenos como el paramilitarismo se fortalecieron, según él, por la entrega de permisos legales para el porte de armas en el pasado, refiriéndose a las convivir.
Entretanto, en esta capital crece la expectativa por el impacto que tendrá esta decisión en el sector de la seguridad privada.