En medio de las dificultades que enfrentan los ecosistemas del Caribe colombiano, una historia esperanzadora se registró en el municipio de Ciénaga. Pescadores del barrio Carreño lograron rescatar a una tortuga caguama (Caretta caretta), que permanecía atrapada entre raíces de manglar en el sector del puente de La Barra, en la Ciénaga Grande de Santa Marta.


El ejemplar, una hembra adulta en estado crítico de conservación, habría pasado varios días enredada antes de ser encontrada. La rápida reacción de la comunidad permitió activar el protocolo de atención con la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (CORPAMAG) y la Policía Nacional.


Posteriormente, el animal fue entregado al equipo del Centro de Rescate de Fauna Marina, una alianza entre CORPAMAG, el Centro de Vida Marina y la Fundación CIM Caribe, donde recibió valoración médica especializada. Los exámenes practicados confirmaron que la tortuga se encontraba en proceso reproductivo, con huevos en buen estado de desarrollo.


Este hallazgo llevó a tomar una decisión clave: su liberación inmediata, permitiéndole regresar al mar y continuar su ciclo natural en plena temporada de anidación en las playas del Magdalena.

El caso también dejó un dato relevante para la ciencia. La tortuga portaba una marquilla, lo que indica que ya había sido liberada anteriormente, convirtiéndose en un nuevo registro de recaptura que aporta información sobre sus rutas y comportamiento en el ecosistema.


Desde CORPAMAG destacaron no solo la importancia ambiental de la especie, sino también el papel de la comunidad. La acción de los pescadores evidencia que, incluso en medio de la presión sobre los recursos naturales, hay quienes entienden que proteger la vida marina también es garantizar el futuro de la pesca y del territorio.


Este rescate no solo salvó a una especie en peligro, sino que deja un mensaje claro: cuando la comunidad actúa a tiempo, la naturaleza todavía tiene una oportunidad.